16.6.09

¿Quien es Máxima?: Polemica biografia de la princesa



INSOMNIA-Holanda ha cerrado filas para defender a su princesa de las supuestas sombras que oscurecen su pasado. Los periodistas argentinos Soledad Ferrari y Gonzalo Álvarez son los autores de una biografía no autorizada de Máxima Zorreguieta, princesa de Holanda, titulada Máxima, una historia real.


Como ya presagió el célebre latino Rubén Darío, la princesa está triste. O, al menos, así lo afirman dos argentinos, compatriotas de Máxima: "Sabemos que ha leído nuestro libro y se ha disgustado". Pero no sólo ella. Las páginas de una biografía no autorizada sobre la primera princesa argentina han provocado la indignación entre la prensa holandesa: es la historia "real" de la niña de clase media que acabó aspirando a la mismísima corona de los Países Bajos, esposa del príncipe heredero Guillermo-Alejandro de Holanda.

De este polémico libro, publicado este abril, hablaron por primera vez en Europa en el plató de DEC (12-6-2009). Sus declaraciones revelaron algunas de las presuntas sombras del pasado de Máxima:

“Hasta ahora, la biografía de Máxima ha estado maquillada”.

“Nuestra biografía es una historia real, que refleja las luces y las sombras de la vida de esta persona”.

“Máxima tuvo que hacer esfuerzos para llegar donde está y ese paso hasta el principado fue tormentoso”, declara Álvarez a sus autores a criticadigital.com

“Tenía pésimas relaciones con su madre. La razón: Acudió a un colegio de la alta sociedad, es decir, se educó acorde con unos valores que no concordaban con su peso, pues ser gordita le impedía acceder a determinados trabajos y a determinados hombres. Su madre no quería que se convirtiera en una gordita. Por eso se llevaban tan mal .”

“El jefe de protocolo de la Casa Real holandesa nos amenazó de forma velada para que no siguiéramos investigando sobre la vida de la princesa. Nosotros respondimos que vivíamos en una Argentina democrática y ejercíamos nuestro trabajo periodístico con todo el derecho”.

“La participación del padre de Máxima en la dictadura militar argentina es el mayor problema en su biografía, pero es algo que siempre se supo”.

“Un detalle que no se ha dado ha conocer es la vinculación (1991 a 1993) de Máxima con una controvertida financiera –acusada de lavado de dinero del Cartel de Juárez- que se llama Mercado Abierto. En la historia laboral de la princesa que aparece en la página web de la Casa Real de Holanda no figura, hubo un cambio de fechas ”.

“Máxima es natural, ambiciosa –todo su entorno coincide en su gran ambición- y muy inteligente”.

“No conoció al príncipe de forma casual. Quedó con una amiga argentina que tenía en común con él para citarse en Sevilla. Y cuando uno va a ver a un príncipe, sabe a donde va”.

“Al segundo día de comenzar a salir con el príncipe, la reina la sometió a una exhaustiva investigación. Antes ya había desaprobado otras novias, pero ella se la ganó con su simpatía y frescura. Lo sabemos porque el servicio de inteligencia americano nos pasó los documentos que entregó a la reina el servicio secreto contratado para realizar el seguimiento de Máxima”.

“El día de su casamiento fue angustioso y triste para ella: Tuvo que entrar a esa boda como una huérfana. No asistieron sus padres. Sólo 57 de 1700 invitados eran de su parte. Y tuvieron que sentarse en el salón destinado a los sirvientes en el banquete. Tampoco pudo elegir su traje de boda, todo lo ordenó la reina. Ella no pudo más que acatar lo que Palacio ordenó".

“El día de los esponsales fue muy triste para ella: Tuvo que entrar a esa boda como una huérfana. No asistieron sus padres. Sólo 57 de 1700 invitados eran de su parte. Y tuvieron que sentarse en el salón destinado a los sirvientes en el banquete. Tampoco pudo elegir su traje de boda, todo lo ordenó la reina. Ella no pudo más que acatar lo que Palacio ordenó".

“La verdadera Máxima”
“La verdadera Máxima fue una alumna media, tenía problemas de peso y proviene de una familia de clase media. Es mucho más humana y más verosímil”, afirma la coautora del libro.
Los autores cuentan a aseguran a criticadigital.com que no fue fácil dar con información sobre el pasado de Máxima: “Cuando comenzamos a investigar su niñez, nos sorprendió cómo sus amigos y hasta sus compañeros de colegio se negaban a dar entrevistas”.


En este medio online ambos afirman que entre los rasgos que más le sorprendieron figura la maquinaria que puso en marcha la realeza para transformar a la muchacha de clase media porteña que llegó a alta ejecutiva en Nueva York y convertirla en princesa. Siguiendo el modus operandi de Lady Di en Inglaterra, Máxima –igual que lo hiciera Leticia Ortiz- fue una plebeya que se convirtió en reina.

En su caso concreto, natural de un país sudamericano, con padre relacionado con la dictadura: “Eso fue muy importante para un país donde lo políticamente correcto es aceptar a sus inmigrantes pero donde existe un trasfondo de discriminación fuerte. Sin contar que el padre estuvo vinculado a una dictadura, algo inadmisible en un país con una cultura democrática enorme. Nunca vas a ver a Máxima junto a su padre, siempre está abrazada a su madre. Aún hoy perdura la maquinaria para crear una Máxima progresista”.

La contraportada de libro reza así: "La Máxima de este libro no es la de las revistas. No es la joven aristócrata y moderna, ni la jineta intrépida y aventurera, ni la economista brillante que nos cuenta la versión oficial de la Corona. Aquí encontrará a la verdadera Máxima: la que luchó toda su vida contra la balanza y nunca escondió sus ambiciones. La que, bajo la tutela de su suegra la soberana, aprendió a lucir sus virtudes y a esconder su pasado, dejando atrás una infancia de clase media para mudarse de castillo en castillo, disfrutando una fortuna familiar estimada en cinco mil millones de euros y padeciendo, a la vez, los rigores de la 'jaula de oro' que se cierne sobre todos los miembros de la realeza".

Prensa indignada
“No contamos mentiras”, se defienden Ferrari y Álvarez de las críticas que ha recibido su libro en tierras holandesas. La prensa de aquél país no ha concedido credibilidad al libro, cuyo tono no acaba de casar con la princesa de la sonrisa, como se la llama en los medios holandeses en alusión a la simpatía que la argentina ganó de los neerlandeses por su espontaneidad.

En Holanda , del libro se ha dicho que falsificó los datos para ganar atractivo. La agencia dpa habla de una auténtica “ola de indignación” cuando se refiere a la reacción de la prensa amarilla a la edición de la biografía, y relata que la princesa está “en estado de schock por las mentiras del libro”.

Los periodistas argentinos que la escribieron dijeron a dpa que “no se trata de una biografía mentirosa. La prensa amarilla holandesa se abalanzó sobre nuestro libro y le endilgó afirmaciones que no contiene. Tenemos pruebas de lo que hemos escrito”. Explican que existe un blog en Internet que hace un listado de todos los errores.

Sevilla, entre Buenos Aires y Amsterdam
Hasta la publicación de este libro sobre la vida de Máxima, los datos que se manejaban sobre el pasado de la princesa holandesa eran escasos. Algunos aspectos fueron muy comentados por la prensa , como que su padre, Jorge Zorreguieta, fuera miembro civil de la Junta Militar durante la dictadura militar argentina. Más aún cuando no asistió a la boda real a petición del primer ministro holandés Wim Kok.

Por lo demás, se conocían datos básicos, como su nacimiento en Buenos Aires en 1971, su infancia y juventud en Barrio Norte, un distrito acomodado de esta capital o sus estudió en economía y trabajos en bancos neoyorkinos como el HSBC y el Deutsche Bank.
Además de esto, era vox populi que en 1999 conoció en Sevilla al príncipe Guillermo Alejandro de Holanda, se comprometieron y se casaron el 2 de febrero de 2002 en Amsterdam, actualmente con tres hijas: Catharina-Amalia, Alexia y Ariane.

Un momento delicado
Aunque Máxima es muy querida por haber dado nuevos bríos a la realeza con su personalidad natural y comunicativa, cualquier información negativa sobre su imagen podría hacer peligrar su futuro.


Precisamente ahora, (marzo de 2009) se rumoreó que la reina Beatriz podría abdicar, lo que convertiría a Máxima en reina, un momento en el que una imagen impoluta ante la opinión pública y la misma reina podría ser fundamental para acceder al trono.

Fotografía 1: Captain Chaos Fotografía 2: Photocapy Fotografía 3: Akbar Simonse


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